Los Mejores Discos de Heavy Metal de 2025. Top 10.
Ya consciente de lo que era el heavy metal, de lo que significaba para mi y conocedor de la carrera en solitario de Ronnie James Dio, escucho vía radio temas como "Heaven and hell", "Neon knights" o "Turn up the night" temas, los dos últimos que fueron cabecera durante años de programas radiofónicos especializados en heavy metal y con los que tomo conciencia que el pequeño vocalista ya había hecho sus pinitos con los de Birmingham, época gloriosa que hace que crezca mi devoción por la banda de Tony Iommi.
Sigue pasando el tiempo y en una nueva escucha, como cada domingo, del mítico Rompehielos, pinchan el tema "Lost forever" de Black Sabbath con la voz de Tony Martin, unos Black Sabbath a los que había perdido la pista, aunque sabía de trabajos como "Rock star" y "Eternal Idol" pero no había oído ni sabía mucho más... Si tuviera que elegir un tema para explicar a que suena el heavy metal elegiría "Lost forever" de Black Sabbath, aquel riff de inicio junto a la voz del vocalista escocés, son a mi gusto el heavy metal elevado a la máxima expresión, tal es la manera en la que me atrapan que no tardo en conseguir "Eternal Idol" una portada altamente atractiva junto a su último trabajo "Headless Cross" con ese encanto que arroja la cultura celta y esa cruz que tanto había visto incluso en el cuello de anteriores formaciones de la banda, dos casetes que disfruto en mi habitación cubierta hasta el ultimo rincón de posters y fotografías de bandas como Iron Maiden, como no, Slayer, Bonfire, Lita Ford o Whitesnake y con mi recién estrenada mini cadena de doble cabezal o pletina y perillas para ecualizar el sonido.
"Headless cross" representa para mi la máxima expresión en cuanto al heavy metal se refiere, un sonido pesado, intros lentas, medios tiempos cargados de intensidad que explotan con dureza, hasta ahí parece que describo cualquier disco de los Sabbath pero es la voz de su nuevo vocalista, cargada de musicalidad y fuerza a partes iguales la que marca la diferencia. Mi gusto musical está madurando y aunque sigo con admiración todo tipo de bandas tan dispares como White Lion, Damn Yankees, Running Wild o Judas Priest, son los Black Sabbath de "Headless Cross" los que despiertan en mí, verdadera devoción, los cuatro músicos consiguen en dicho trabajo una de las mejores obras de heavy metal que he escuchado nunca.
Tanto la batería de Cozy Powell como el bajo de Laurence Cottle dotan al sonido de Black Sabbath de una contundencia y dureza aplastante y eso se respira desde que comienza a sonar "Headless Cross", el primer tema del disco con el permiso de la intro "The Gates of Hell", trabajo de Geoff Nicholls, el quinto elemento, quién dijo que los teclados no sirven para hacer buen heavy metal?, que crea la atmósfera perfecta para la descarga que nos viene encima, no sé si por la experiencia de Cozy Powell en otras bandas del género, Laurence Cottle proviene hasta donde yo sé, del jazz o porque saben leer a la perfección lo que transmiten los riffs de Tony Iommi, el caso es que el HEAVY METAL que construyen debe mencionarse en mayúsculas, destacando por encima de las voces que anteriormente formaron parte de la banda, la de Tony Martin.
Con "Devil & Daughter" la formación nos vuelve a demostrar el buen hacer, cómo se ejecuta el heavy metal en estado puro, ritmo galopante, un gran trabajo de batería, bajo y riff de guitarra y otra vez, una voz poderosa.
"When Death Calls" Es el mejor tema del disco con permiso de "Black Moon", comienzo lento, cambio de ritmo, giro estremecedor para la estrofa:
"Don't look in those sunken eyes,
don't look and you'll stay alive.
Don't laugh at the face of death or your toungue will blister.
Can't die until Satan says you die,
and Satan takes your soul
In the face of death or your toungue will blister..."
Y solo de Brian May? El tema que mejor define la esencia del álbum, Black Sabbath consigue con trabajos como este "Headless Cross" crear las bases, dar inspiración, para numerosas bandas e incluso algunos de los nuevos estilos que comienzan a surgir años después y de los que suenan hoy en día.
"Kill in the Spirit World", "Call of the Wild", "Black Moon" con su vertiginoso final y "Nightwing", ("Cloak and dagger" no viene en la casete), aportan una musicalidad a la atmósfera oscura y densa creada por el conjunto de sonido y letras con la que consiguen seducirme, una obra maestra del heavy metal.
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